domingo, 18 de diciembre de 2011

No enredarse

Los estructuralistas franceses nos enseñaron que todo tiene que ver con todo. Que no hay una separación estricta entre los textos que conforman el relato del mundo. Que la realidad no está organizada en secciones como las páginas de los diarios. Que una anécdota puede llegar a ser la más penetrante de las noticias políticas. Que la ruptura de un relato tiene efectos retrospectivos: cuando un espía es desenmascarado, toda su vida pasa a ser leída como una sucesión de traiciones; cuando un Gobierno no se aclara, todos sus tropiezos son reclasificados como grandes errores de Estado